jueves, 14 de enero de 2016

Viernes Santo:
(Media Mañana)

A las once de la mañana retumban de nuevo los tambores y cornetas anunciando la
salida del magistral Calvario desde San Francisco.

El Crucificado (1968), obra de Ezequiel de León Domínguez, es acompañado en el
mismo gran trono magníficamente decorado por otras dos tallas de tamaño natural: una
Sta. María Magdalena, escultura de extraordinaria belleza que se presenta arrodillada y
suplicante (s.XIX, de Estévez del Sacramento) y San Juan Evangelista (1863) de
Aurelio Carmona, un polifacético y excepcional imaginero.

En otras andas, con una gran mandorla dorada, la sobrecogedora talla de Ntra. Sra. de
la Soledad (1733) de Domingo Carmona. Lleva sus mejores joyas: topacios, azabaches,
diamantes…Casi no ha habido tiempo de cambiarla desde el trono de plata de la noche
anterior a las nuevas, a las de “toda la vida”, más acorde con su porte y antigüedad.



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